Todo cuanto hice, pensé y fui, es una suma de subordinaciones o la de un ser falso que creí ser yo, porque me moví por fuera de él, o el peso de unas circunstancias que supuse ser el aire que respiraba. Soy, en este momento de visión, un solitario súbito que se reconoce como un exilado justo donde siempre creyó ser un ciudadano. En lo más íntimo de lo que he pensado no fui yo. Me viene entonces un terror sarcástico hacia la vida, un desaliento que me pesa en los límites de mi consciente individualidad. Sé que anduve desorientado y descaminado, que nunca he vivido, que solamente llené el tiempo de consciencia y pensamiento. Y la sensación que guardo de mí, es la de alguien que se despierta después de un sueño lleno de sueños reales, o de la de quien es liberado por un terremoto de la poca y habitual luz de la cárcel.
Fernando Pessoa - "Libro del desasosiego"







