En el collado aquel de los sepulcros
una palmera y su penacho verde
se yerguen donde acuden las palomas
a anidar por la noche y guarecerse.
Con el alba desertan de las ramas:
como un collar que se desgrana, vemos
-blancas, dispersas, en el aire azul-
que algún tejado buscan aún más lejos.
Todas las noches es un árbol mi alma
donde se posan con las alas trémulas
enjambres blancos de visiones locas
para echar a volar cuando clarea.
Teóphile Gautier, Las palomas

Tan lindo. Nunca me he dedicado a leer la obra poética de Gautier.
ResponderEliminar¿Recuerda que hablamos de Teóphile y de su hija Judith?
ResponderEliminarSí, lo recuerdo. Intentaré leerlo más. Las imágenes que propone son muy delicadas.
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