«Oh detente, bello instante», decía Goethe, a través de Fausto. Pienso en el intríngulis de paralizar aquello que es imperativamente móvil. ¿Será que el grabador de estos grabados, de estas aves, fue Goethe por algunos segundos? ¿Usted cree que el juego de té es el más hermoso jamás hecho? Es tan lindo. Tan triste a su vez. Triste porque me recuerda a las líneas de Pessoa. Uno quisiera que los grabados se proyectaran más allá de la taza. También pienso que la delicada loza es una jaula: inofensiva jaula para inexistentes aves. Quisiera tanto que fuera tuyo. Sé que lo cuidarías mucho. Nos imagino en Japón, jugando a que este juego de té fue el pago por reparar una ventana.
20 nov 2022
Juego de té coreano
«Oh detente, bello instante», decía Goethe, a través de Fausto. Pienso en el intríngulis de paralizar aquello que es imperativamente móvil. ¿Será que el grabador de estos grabados, de estas aves, fue Goethe por algunos segundos? ¿Usted cree que el juego de té es el más hermoso jamás hecho? Es tan lindo. Tan triste a su vez. Triste porque me recuerda a las líneas de Pessoa. Uno quisiera que los grabados se proyectaran más allá de la taza. También pienso que la delicada loza es una jaula: inofensiva jaula para inexistentes aves. Quisiera tanto que fuera tuyo. Sé que lo cuidarías mucho. Nos imagino en Japón, jugando a que este juego de té fue el pago por reparar una ventana.
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Yo, de Jorge Luis Borges
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«Oh detente, bello instante», decía Goethe, a través de Fausto. Pienso en el intríngulis de paralizar aquello que es imperativamente móvil....

Si creo que es el más hermoso jamás hecho. Si fue Goethe quién lo hizo. De otro lado, si está en su posesión y usted dice que quisiera que fuera mio, ya lo es. Gracias, es el regalo más bello que alguna vez me hayan hecho. ¿Fue el pago por reparar una ventana de madera azul? El dueño de la ventana no tasó el arreglo solamente por el valor de la ventana, sino por lo que dejaba ver cuando la abría, y también a causa de los reparadores de ventanas puesto que no era ese su oficio, pero hicieron un trabajo mejor que cualquier perito en esa materia ¿cierto?
ResponderEliminarCierto. Fue así tal y como lo cuenta. Era la ventana más azul y de todo Japón. Una ventana que daba al jardín de los nenúfares, hacia el monte Fuji, hacia los cerezos. ¿Cierto? Vio lo lindos que son los pajaritos. ¿Qué pajaritos podrían ser? Podríamos buscar sus nombres. Son los más. Es más bello juego de té jamás hecho. Estoy muy feliz. Porque lo siento nuestro.
ResponderEliminarJajja uish le iba a escribir sobre los pajaritos precisamente jajja
ResponderEliminarUsted vio este comentario: 20 de noviembre de 2022, 15:45
ResponderEliminarQuiero ver el juego de té.
Alguna vez frente a un shōji y una mesa bajita, en Tokio o en algún pueblito viejo, engalanados con kimonos tomaremos un té, mientras bambúes -casi silenciosos- se doblegan alegres entre el viento, y los pájaros cantan en una tarde anaranjada y tibia.
¿Vio que dije pájaros y color anaranjado, y en el juego resalta el color anaranjado? Diga
ResponderEliminar♡ Una ventana que daba al jardín de los nenúfares, hacia el monte Fuji, hacia los cerezos.
ResponderEliminarNuestro, sí ♡
ResponderEliminarSí, lo vi. Por eso me alegré mucho. Porque los habías imaginado. Son tan lindos y gorditos. Debemos buscar el nombre de los pajaritos. Deben tener un nombre muy lindo ¿cierto? Estaba seguro que te encantaría. No lo podré ver sino hasta mi regreso a Chile. Lo compré a la distancia. Debe tener detalles muy lindos. Además (primera vez que veo algo así) tiene un huequito para colocar un fueguito para que no se enfríe. ¿De quién habrá sido antes? ¿Se imagina?
ResponderEliminarJajja me siento feliz. No se explicar. Pensaba que todo lo bello que uno hace está impregnado de la belleza que ha encontrado en la vida, así quien pintó los pajaritos de seguro se inspiró en unos reales que vio, sus colores sus poses, y las ramitas de cerezo quizá también, o las copió de otra pintura de alguien que si las vio jajja ¿sabe? Recordé a Macedonio con lo de la pintura reflejada en el espejo...
ResponderEliminarSi me di cuenta del huequito porque nunca he sabido para qué es y mi mami tiene una vasija en porcelana con eso mismo...
ResponderEliminar¿De quién habrá sido antes? ¿Se imagina? Fue nuestro...
ResponderEliminarVio que en la parte más abajo del blog hay una ventana de chat por la cual es más fácil escribir?
ResponderEliminarTan linda. Debemos averiguar qué pajaritos son. Sí es como el escrito de Macedonio. Tiene medio siglo. ¿En qué ciudad la habrán pintado? ¿Vivirá aún su autor? El asa es muy linda también. Cada vez que veo la fotografía me fascina más. Y cada taza tiene un pajarito. Tan lindos. Ojalá tenga alguna inscripción. Apenas llegue a Talca pediré que me envíen fotografías. Para ver los detalles. Me gustaría buscarle alguna cajita, antigua también. Ojalá pueda encontrar alguna. No me gustaría que estuvieran tan expuestas y vulnerables.
ResponderEliminarGracias por ese regalo tan lindo. Allá debe ser de madrugada, quizás mañana podamos hablar por el chat que está abajo, y resulta menos difícil que estar hablando así. Descanse, gracias. Hoy, ahora pude volver a sentir que estos años lo extrañaba...
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