24 nov 2022

Kintsugi





Hoy llegó nuestro juego de té coreano. Y junto con él la noticia de que su base está rota. Se supone que Di-s tiene fuerza para todo; que luego de hacer que los planetas giren, de provocar la lluvia y de madurar las uvas, como si no tuviera nada más que hacer en el universo, provoca el sueño de las arañas para que descansen. ¿Por qué olvidó mantener unida la loza? Mi esperanza está en los siglos. En los cuencos antiguos de un gobernador Japonés que se rompieron. Desconsolado (como yo) los envió a china para su restauración, que por cierto, fue deplorable. Cedió el dilema a los de su corte. Y uno de sus artesanos inventó la técnica del Kintsugi. El arte de reparar la cerámica rota con metal noble, el más noble, el oro. ¿Con qué oro repararé esta noche, que es menos triste que Liverpool pero más triste que cualquier otro día? Ojalá pasen luego los años. Hoy no podré dormir. 


4 comentarios:

  1. Tan lindo todo en su reflexión, en la historia de Japón y China, de la cerámica, en nuestra historia. Tan lindo también en nuestra historia, en su tristeza -que es también mía- en su dolor de niño, en sus recuerdos, en el Liverpool nuestro. Hace mucho no leía algo tan lindo de usted, gracias. En seguida le escribo más de lo que pienso de su reflexión... : (

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  2. Quería decirle con mis propias palabras esto, respecto a lo que usted dice de El Eterno. Y también porque creo que usted y yo somos judíos y que El Eterno nos puso juntos y Quiere Enseñarnos a través del uno al otro. Vea esto de wikipedia:

    De acuerdo al misticismo judío, la Creación del Universo está representada de manera figurada como un recipiente que no pudo contener la Luz Sagrada y se rompió en pedazos (Shevirat Hakelim). Por ello, de acuerdo a los cabalistas, el Universo que conocemos está literalmente quebrado y necesita reparación. En consecuencia, siguiendo la Halajá (ley judía) y cumpliendo mitzvot (preceptos), la gente ayuda a reparar el recipiente del Universo. Así, los cabalistas enseñan que a través de sus acciones, cada persona puede participar en el tikún olam, literalmente reparando el Universo y la Humanidad como parte de la Creación Divina.

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