Fue solo un dulce querer dormir, fue solo un dulce querer partir, pero un ardiente querer atarse, pero un ardiente querer atarme. ¿Dónde te busco alma afanosa, alma ganosa, buscadora alma? Por donde vaya mi seguimiento –alma sin cansancio seguidora– mi palabra te alcance. La que se fue entendida, entendida en su irse, en ardiente intriga a un esperante.
Macedonio Fernández - "Elena Bellamuerte"

Hermoso. ¿Quizá como un toque de Dante y Beatríz, la otra parte de cada uno que también tiene ese ideal del alma, de la divinidad? Me sorprende que usted publicara esto mientras yo escribía el posteo de arriba. Tenga lindo día...
ResponderEliminar¿Cierto que es bello? Y sí, es como Dante y Beatriz. Pero esto (a mí juicio) es arquetipo del texto de Borges: Delia Elena San Marco. Porque es demasiada exactitud el nombre Elena, la Muerte y las Almas. ¿Lo cree así? ¿Cierto? Es lindo Macedonio. Elena fue su esposa. Falleció en 1920. El texto de Borges se publicó en 1960 en "El Hacedor". Tenga un lindo día también.
ResponderEliminarSi muy bello. Claro que debe existir la conexión que usted menciona, siendo como sabemos del copietas, sería una coincidencia muy grande de no ser así. No sé si cuando algunos escritores mencionan a Elena (agreguemos a Beatríz) se refieren también, o hacen acaso una alusión a Elena de Troya. Vea esto de Faulkner:
ResponderEliminar“Le dije:
-Helena resplandecía de luz.
Y el me respondió.
-Helena era la luz.”
“Y yo le dije:
-¿Y todas las demás de las que sueles hablar: Semiramis, Judith, Francisca, Isolda?
Y respondió:
-También son la luz, pero no como Helena. No brillan, no resplandecen como ella.”
Fragmentos de La Mansión.
Sí, también lo creo. Los nombres se repiten no por azar, a mi juicio. Algunos autores poseen más astucia. Por ejemplo Borges esconde el nombre de Elena entre otros nombres, lo vuelve un nombre compuesto, escondiendo una hoja entre otras hojas. Así el nombre Elena queda —por decirlo de algún modo— sin protagonismo literario, resultando Delia Elena San Marco. Es admirable ese obrar meticuloso. ¿Cierto que sí? .
ResponderEliminarSi, pero jajja la cúspide está en el Aleph: Beatríz Elena Viterbo
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