Las hojas y el viento. Hojas con marino ritmo ondulaban, hojas con finas voces hablando a un mismo tiempo, y que no eran tantas sino una sola, palpitante en mil espejos de aire, inacabable hoja húmeda en luces, reina del horizonte, ágil avecilla saltante, picoteante por todos los aros del horizonte, los aros cintilantes.
Las hojas, las bandadas de hojas, al borde del azul, a la orilla del vuelo.
Eran las hojas y las murmurantes lejanías, las hojas y las lejanías llenas de hablas, las lejanías que el viento tañe como cuerdas: oh pentagrama, pentagrama de lejanías donde hojas son notas que el viento interpreta.
En las hojas rumoraban bellos países y sus nubes. En las hojas murmuraban lejanías de países remotos, rumoraban como lluvias de verdeante alborozo, reían, reían lluvias de hablas clarísimas como aguas, hablas alegres de hadas, vocales de gozo.
Y las lejanías tenían rumores de frondas sucesivas, las lejanías oían, oían lluvias que narran leyendas, oían lluvias antiguas. Y el viento traía las lejanías como trae una hoja.
¿Qué es eso tan precioso ah? ¡Diga! Es la versión oriental de Aurelio Arturo. Diga por qué este blog está tan «publicador» hoy ♡
ResponderEliminarComprende un libro de literatura china. ¿Es bello, no? Es de una simpleza y una profundidad inmejorables. ¿Aurelio Arturo? Diga. A qué se refiere.
ResponderEliminarAlguna vez le envié a usted un poema de Aurelio Arturo. A usted le fascinó
ResponderEliminarA ver… diga cuál. ¿Aurelio es gay? Diga. Muestre el poema.
ResponderEliminarSabe como se dice arcoiris en francés... Arc en ciel
ResponderEliminarArco y cielo parecen Ar ci. Mi apellido ¿ve?
ResponderEliminarUishhh pero el francés es de gays. Mande el poema.
ResponderEliminarLas hojas y el viento.
ResponderEliminarHojas con marino ritmo ondulaban,
hojas con finas voces
hablando a un mismo tiempo, y que no eran
tantas sino una sola, palpitante
en mil espejos de aire, inacabable
hoja húmeda en luces,
reina del horizonte, ágil
avecilla saltante, picoteante por todos
los aros del horizonte, los aros cintilantes.
Las hojas, las bandadas de hojas,
al borde del azul, a la orilla del vuelo.
Eran las hojas y las murmurantes lejanías,
las hojas y las lejanías llenas de hablas,
las lejanías que el viento tañe como cuerdas:
oh pentagrama, pentagrama de lejanías
donde hojas son notas que el viento interpreta.
En las hojas rumoraban bellos países y sus nubes.
En las hojas murmuraban lejanías de países remotos,
rumoraban como lluvias de verdeante alborozo,
reían, reían lluvias de hablas clarísimas
como aguas, hablas alegres de hadas, vocales de gozo.
Y las lejanías tenían rumores de frondas sucesivas,
las lejanías oían, oían lluvias que narran leyendas,
oían lluvias antiguas. Y el viento
traía las lejanías como trae una hoja.
Uish pero mande el poema... Y se quedó dormido?
ResponderEliminarHaga de cuenta que no mandé nada. Lo eliminaría pero no me permite
ResponderEliminarCon usted siempre es lo mismo, las cosas vuelven al mismo punto
ResponderEliminarUishhh claro, porque tengo que hacerse también. Estaba fuera de casa. Teníq que tocar guitarra en el local de un amigo. ¿Para qué es así? Uishhh
ResponderEliminarEs muy bello el poema. Concuerdo con mi yo pasado. «En la Jonás murmuraban bellos paisajes lejanos». Es muy lógico pero muy preciosos.
ResponderEliminar