24 dic 2022

Proyecto en el barrio judío de Barcleona




Pronto habré reunido los papeles necesarios para acreditar mi renta en Chile. Con eso será suficiente para el banco. Me endeudaré y compraré una propiedad. Se trata de un local comercial ubicado en el corazón del barrio judío, zona histórica  de Barcleona. La puerta es gigante. Es negra. Frente a ella duerme lo que fue la sinagoga más antigua de Europa. El actual dueño es inmigrante: un judío de Israel. Es sujeto muy educado. Hermético. Y aunque no me permitió grabar ni sacar fotos… a minutos de la reunión me envió este registro. El inmueble es Patrimonio de la Humanidad. Resumiendo. Uno de sus muros es del siglo II, es decir, pertenece al muro Romano de Barcleona. Otro es del siglo XVII. Unos de sus muros fue destruido por un buque italiano en la Segunda Guerra. Hay una carpeta que registra todos los hallazgos. Allí levantaré proyecto. Un Centro Cultural que vele principalmente por la literatura y el ajedrez. Confío en la propuesta. Pero tengo el miedo natural de independencia y soledad. Siento una leve separación de Cronopios. Siento que estoy abandonando a Ramón. Ojalá algún día lo entienda. Pensé en dos nombres. Pensé en "Ilustre" pero lo descarté, porque descubrí que existe otro centro cultural con el mismo nombre en Bogotá. Hoy pienso en "La esfera". Creo que el nombre es superior al primero. Creo que es digno del barrio. Digno de los temas. De la mujer que amo. De la mística judía. 

12 comentarios:

  1. ¿Recuerda lo que me enseñó usted del silencio? Hace un par de días un rabino también me enseñó, pero de manera por mucho, inmensamente más bella de lo que aprendí en la facultad, que hay dos maneras básicas de responder: con malas palabras, con buenas palabras. Pero hay una tercera: el silencio. Quisiera haber podido de alguna manera responder así a esta declaración o proclama suya -si así puede decírsele- tan hermosa, pero usted no lo notaría. Simplemente quedaría allí como si nada, como la simple indiferencia. Por ello, debo manifestar ante usted mi silencio ♡

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  2. Muy lindo. Bellísimo el lugar. Huelga hablar del barrio, de los dueños y de los futuros dueños. Gracias por compartir también por los proyectos, las palabras. Y desde luego, por las palabras que me corresponden...

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  3. Claro que compartiría contigo. Porque te amo. Porque te pertenece. Te pertenezco. Sabía que le iba a encantar el lugar. Es muy bello.

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  4. Qué quiere decir esto por favor: «La puerta es gigante. Es negra. Frente a ella duerme lo que fue la sinagoga más antigua de Europa»

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  5. La puerta del local es preciosa. Es más bien un portón. Es muy oscuro. Es pesada. Y frente al local, frente a la puerta, tengo entendido que yace lo que fue la sinagoga más antigua de Europa. Tengo entendido que no está habilitada. Por eso digo que está «dormida». Quizá (intuyo) en el futuro nuevamente retome sus funciones. Las calles son preciosas. Los adoquines. Los balcones. Pronto subiré fotografías del entorno.

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  6. Es información que debo precisar. Porque el propietario dijo que la sinagoga colindaba con la propiedad, y no. El corredor de propiedades lo corrigió.

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  7. Gracias por responder. ¿Pero queda cerca a una antigua Sinagoga?

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  8. No había visto el mensaje anterior. Si así de plano se ve bellísimo el lugar. ¡Ah! «está dormida» eso le salió muy lindo. Suena precioso respecto a las cosas buenas. Cuando duermen son tiernas y buenas y cuando despiertan, más aun...

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