18 nov 2022

 

«(...) Restos de un navío que encallaba...»

Hace un par de días aprendí una palabra nueva que me pareció bella: prosodia, es como la música de un idioma. Entonces resulta que aunque se desconozca un lenguaje, se podría comprender si lo que se escucha es bueno o no, es triste o no, por la prosodia. Sin embargo, de lo que quiero hablar es del silencio, de este silencio extenso como el de la canción, que dice todo, no hace falta decir nada. La respuesta es obvia.

 Hace años, recuerdo, apenas empezábamos a hablar, usted dijo algo como que ningún sonido o palabra podía superar el silencio. No estuve de acuerdo y no lo estoy aún. Para mí es relativo. El de hoy, es de los suyos: insuperable. Lo sentí -todavía- iba decir como una daga, pero no se encuentra a la altura. Algo más profundo: una espada plateada resplandeciente, de un filo delgadísimo, simple, sin adornos. Una espada terrible. 

Espero que tenga un buen viaje, que El Eterno lo lleve con bien. Espero que algún día logre amar en verdad a alguien y no necesite de nadie más que de esa persona. 

Ya me dijo todo, no hace falta agregar nada. Creo que esta será mi última entrada en el blog, y bueno, como siempre lo mejor para usted. Gracias por todo. Queda a su arbitrio eliminarlo.

14 comentarios:

  1. Disculpe la tardanza. Pero tuve muchos problemas hoy con el transporte y la eerolinea. Ahora recién pude llegar a la puerta de embarque, luego de horas. El viaje a Santiago fue eterno. ¿Por qué es tan drástica? Desde la mañana que he tenido muchas diligencias, desde terminar de armar mi maleta, de echar las últimas urgencias de mi padre. No tiene por qué ser así.

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  2. Debe comprenderme también. Todas las preocupaciones que también significa el viaje. He estado atereado. Pero eso no ocurre porque yo quiera. No es por falta de voluntad. Mal interpreta el silencio. Lo toma como un abandono. Yo como una imposibilidad de hablar, recién ahora puedo estar más o menos tranquilo. Imagínese a la 22 hora chilena embarcó, y llegué hace 15 minutos. O sea muy justo.

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  3. ¿Sabe que es lo paradójico? Que no veo ninguna negación de que exista alguien nuevo o bueno no tan nuevo con quien tenga esa relación... Por mi no se preocupe, voy a estar bien.

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  4. Ojalá puedas entenderme. Pero ya no está en mí la decisión. Como dije, no te puedo exigir nada. No exigiré tampoco que me creas. De cualquier modo, le informaré cuando llegue a Barcelona. El vuelo es directo. Así puedes estar tranquila por mi viaje. Siempre agradeceré su preocupación. Te ama, suyo y siempre suyo, Leoncio.

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  5. ¿Con quien tenga esa relación?

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  6. Creo que no tendré respuesta. No antes del vuelo. No sé muy bien a lo que te refieres. No creí que unas horas de ausencia desencadenarían esto. Pero era el día de mi viaje y ha sido terrible. Lamento que haya sido así. Pero aún así siempre te llevo en mi corazón. Te amo.

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  7. Espero que El Eterno lo haya llevado con bien.

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  8. Llegué bien. Aunque sí hubo bastante turbulencia. Hasta la tripulación estaba algo preocupada. No obstante llegué sano y salvo. Algo engorrosa la entrada. Pero ya estoy acostumbrado. A los latinos siempre los molestan un poco más de lo debido. Lo ganiel es que el vuelo fue directo. No tuve escala en Madrid. Eso me ayudó bastante. Porque mi viaja comienza desde que salgo de Talca: 3 horas a Santiago, más una hora del Terminal al Aeropuerto de Santiago, más el vuelo. Casi 18 horas de viaje. Ahora voy en el metro rumbo al departamento. Agregando 40 minutos más. Espero que se encuentre bien y no tan cansada como yo. Que el Eterno la lleve como yo la llevo en mi corazón. Te amo. Suyo y siempre suyo, Leoncio.

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  9. Gracias A El Eterno que lo llevó con bien y que las turbulencias fueron superadas. Descanse.

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  10. ¿Usted se encuentra bien? ¿Está molesta? En un rato me iré a dormir, pero antes comeré algo. Ahora subiré algo en el blog. Te amo.

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  11. Estoy bien. Instalándome aún. Desempacando. Mejorando mis hábitos. Hábitos que perdí con la rutina y la vida veloz. Es posible que visite Cronopios y vea a Ramón en la semana. De seguro coordinaremos alguna actividad literaria, algún club de lectura. Creo que me haría bien. Estoy ordenando mis libros. Casi todo el peso se me fue en libros. Casi no traje ropa, tendré que resolver eso también en la semana. Compré un juego de té coreano. Es de los años 70. ¿Quieres verlo? Te enamorarías de él. En breve publicaré en el blog. Te amo. Suyo y siempre suyo, Leoncio.

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